Dulce magnetismo:
dos cargas opuestas
buscando lo mismo...
solución.
acuerdos.
abrazos.
perdón.
empeño (sobre todo!!!).
hice todo lo que debí, dije lo que pensé y me guardé unas cuantas cosas.
- Estar ese día, sola en una sala, con unas cuantas sillas desordenadas... Una nota merecida cayó en mi conciencia como plomo.
Llovía y parecía que el aire aun tibio, por la gente que acababa de irse, traía consigo el desasosiego que parecía disuelto... pasos retardados, sueños destrozados. Insatisfacción.
Creo que ese abrazo junto a esas palabras, fueron la mezcla perfecta para que en un lugar recóndito de mi mente se despejara la bruma que me acongojaba. Fuerza y valor me entregó. Un apoyo inesperado y agradecido -
[Tal vez fue algo de la puesta de sol,
o algún efecto secundario del té,
pero lo cierto es que la pena voló
y no importó ya ni siquiera por qué,
…
Algunas veces, mejor no preguntar,
por una vez que algo sale bien,
si todo empieza y todo tiene un final,
hay que pensar que la tristeza también
se va,
se va,
se fue… ]
miércoles, 6 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario